domingo, 19 de julio de 2015

. Una galaxia sobre mi cama .


Hasta que pueda llegar hasta ella, la pinto, para que siempre esté por encima de mi cabeza.

XXXII
"El cielo y la tierra se unirían para llover dulce rocío."


domingo, 5 de julio de 2015


. R E W I N D  .

Voy y vengo en el tiempo. Anoche volví a mi infancia, una infancia que fue muy natural.
Desde pequeña me enseñaron a observar. Una de las cosas con las que practiqué  fue el mar.
Aprendimos a que hora subía y que a hora bajaba la marea, y la influencia de la luna sobre ella.
Cuando bajaba el sol nos sentábamos en la orilla, cerrábamos los ojos y a través de los caracoles escuchábamos al agua cantar.
Otra de las cosas que me enseñaron fue a plantar y sembrar (los cactus son mis favoritos).
Un día me regalaron una esfera de algo envuelta en un media can-can.
Tenía una carita, con ojos, nariz y una boca que sonreía. No entendía mucho que era. Me dijeron
que la riegue y espere. Al poco tiempo empezó a crecerle pelo, pelo de pasto! Allí me explicaron el
tema de la germinación, y creo que a partir de ese momento, me sentí unida al tema vegetal.
Esa noche rememoré muchas cosas..
A los seis años papá me enseñó a colorear. Iba a primer grado.
Me habían dado de tarea una fotocopia con la imagen de Blancanives y la tabla del dos para pintar.
Estaba entretenida con mis lápices, cuando él se acercó y me dijo: "Te voy a enseñar otra forma de pintar. Tomá un color, remarcá el borde más oscuro y lo de adentro más clarito, de a poco, y sin rayar".
Esa tarde aprendí a colorear y jamás paré.
Me reí mucho al recordar cuando quise volar.
Recorté unas alas de papel del tamaño de mi brazos, quizás un poquito mas grandes. Subí al techo
y con mucha ilusión, salté.
No era muy alto, no me lastimé nada, pero tampoco pude volar. En ese momento creí que cuando
 fuese mas grande lo iba a lograr.
Hoy, como cuando era pequeña, si cierro los ojos bien fuerte, creo que aún puedo hacerlo.


¡¡Vamos!!


domingo, 28 de junio de 2015

+ polaridad -


Hoy salí temprano de mi casa. Hace mucho frío, quizás cae nieve (en mi mente, porque hoy
vivo en Rosario y eso es muy difícil que suceda) pero para mí nieva.
Ahora estoy dibujando frente a un ventanal. Entra mucho sol que golpea mi cara y me deja
los cachetes colorados.
El sol me hace pensar y a la vez me despeja, es una polaridad que me da mucho placer
y que, últimamente, estoy disfrutando demasiado.


domingo, 21 de junio de 2015

Novedosa rutina

Una vez mas, el recorrido rutinario, San Nicolás - Rosario.
Siempre que viajo voy del lado de la ventanilla. Memorizo imágenes (campos, siembras,
el sol bajando, autos, camiones, algunos motoqueros..)
Rutina.
Pero ese día, en ese viaje, hubo un momento que fue perfecto.
De repente el cielo se cubrió de pájaros, muchos pájaros. Fluían y se movían
como un conjunto, como si fuesen uno. Mas aún, su vuelo se conectaba perfectamente
con la música que estaba escuchando. Estaba maravillada.
La sensación surreal duró algunos minutos, hasta que el colectivo giró en una de las esquinas.
Sublime, etéreo, puro y elevado. Sin duda fue uno de esos momentos, que no se
muy bien como explicarlo, pero creo que tampoco sea necesario.